En el marco del crimen de Rubén Fernández, el panadero de 47 años asesinado durante una balacera en Fontana, su esposa, Silvia Avalos, habló públicamente y puso el foco en el entorno del menor acusado del homicidio.
«Nunca tuvo problemas con nadie», expresó al recordar a su marido, y cuestionó con dureza la situación que derivó en el hecho. «¿Qué madre le va a dar un arma a su hijo para que vaya y mate? Yo nunca voy a hacer algo así por mis hijos. Pero esa mujer es muy agresiva», afirmó.
Avalos también aseguró que la madre del menor contaba con antecedentes. «Tenía muchas denuncias por violencia, por amenazas», sostuvo, al tiempo que dejó entrever su preocupación por el contexto en el que ocurrió el crimen.
Respecto al impacto personal y familiar, fue contundente: «Ya no va a ser como antes», dijo, reflejando el dolor tras la pérdida.
Cabe recordar que más temprano, también se había expresado José, amigo de la familia, quien coincidió en describir a Fernández como una víctima ajena al conflicto. «Era un laburante que no tenía problema con nadie. Él salió a mirar y recibió una bala que no fue para él», señaló.
En diálogo con medios, apuntó directamente contra el menor de edad como presunto autor de los disparos y lo describió como un joven con antecedentes de conducta violenta en el barrio. Además, reclamó que la investigación avance sobre su entorno, al igual que Avalos. «Tiene que ir presa como cómplice, ella fue la que le dio el arma», denunció en referencia a la madre del adolescente.
Cómo ocurrió el hecho y el avance de la causa
El ataque se produjo durante la madrugada del fin de semana, cerca de las 4, en la intersección de avenida San Martín y pasaje Salta, donde se desató un enfrentamiento armado entre varias personas.
Según la reconstrucción, Fernández salió de su vivienda tras oír los disparos, preocupado por sus hijos, y en ese momento fue alcanzado por una bala. Fue trasladado al hospital Luis Fleitas, pero ingresó sin vida.
En el lugar, la Policía demoró a dos personas, entre ellas un menor de 17 años, y secuestró un revólver calibre 38 que habría sido utilizado en el hecho. La Justicia dispuso la detención de un hombre de 29 años —padrastro del menor— y el alojamiento del adolescente en el centro socioeducativo Aldea Tres Horquetas.
La causa fue caratulada como homicidio con arma de fuego agravado por la participación de un menor.
Mientras tanto, la familia y allegados insisten en que no se trató de un hecho aislado y reclaman que se investigue a todos los posibles implicados, con especial énfasis en el entorno del presunto autor, para que el crimen no quede impune.

