El abogado querellante Pablo Vianello brindó detalles sobre el avance de la investigación por el crimen de Jonathan Romero, conocido mediáticamente como el caso del “Guasón”, y sostuvo que las pruebas reunidas hasta el momento alejan la hipótesis de legítima defensa.
Según explicó, ya hay cinco personas detenidas y la causa se encuentra en una etapa clave de recolección de pruebas. “Estamos muy cerca de acreditar una agravante fundamental como la alevosía, e incluso el ensañamiento”, afirmó.
El letrado indicó que el informe preliminar de autopsia revela que el disparo mortal —que atravesó pulmones y corazón— habría sido efectuado “de arriba hacia abajo”, lo que sugiere que la víctima estaba reducida o en el suelo al momento del ataque. Este elemento, remarcó, es central para desestimar la versión de la defensa de Damián Escalante.
Dos armas y un ataque en secuencia
Vianello señaló además que en la escena se hallaron casquillos de dos calibres distintos (9 mm y .40), lo que refuerza la hipótesis de un ataque en dos etapas. La primera ráfaga habría sido con un arma 9 mm, mientras que el disparo fatal se habría concretado con una pistola calibre .40, presuntamente entregada por la madre del imputado.
De acuerdo con testimonios, la mujer —también detenida— habría tenido un rol clave: no solo facilitó el arma, sino que además habría incitado el ataque. “Fue partícipe necesaria”, aseguró el abogado.
Reconstrucción del hecho
La secuencia, siempre según la querella, se inicia con un incidente menor dentro de un domicilio, tras un roce entre la víctima y la madre de Escalante. Luego de una discusión, Romero es expulsado del lugar. Minutos después, la situación escala: el imputado sale armado, realiza los primeros disparos y, tras un intervalo, regresa con una segunda arma con la que ejecuta el ataque final.
También se investiga la participación de otras personas que habrían cumplido distintos roles, como impedir que terceros auxiliaran a la víctima o facilitar la fuga posterior en una camioneta.
Plazos judiciales
Respecto al proceso, Vianello explicó que la fiscalía cuenta con diez días hábiles desde la declaración de imputado para resolver la situación procesal de los detenidos, lo que incluye definir si continúan con prisión preventiva.
Otra causa: cuestionamientos a una elevación a juicio
En la misma entrevista, el abogado también se refirió a otro expediente, vinculado a la muerte de Milagro Machuca. Allí cuestionó la decisión judicial de elevar la causa a juicio respecto de su defendida, Carla Zanabria.
Vianello sostuvo que, según pericias del propio Poder Judicial, no existió una colisión directa sino un “rozamiento lateral”, y que la responsabilidad recaería en la conductora de la motocicleta. “No encontramos elementos que acrediten culpabilidad en mi defendida en el hecho principal”, afirmó, aunque reconoció que sí se le imputa haberse retirado del lugar.
El abogado fue crítico con la fiscalía, a la que acusó de no haber tomado una decisión de fondo: “Se envía la causa a juicio para que lo resuelva otro, en lugar de valorar objetivamente la prueba”.
La causa ahora deberá dirimirse en debate oral, donde se determinarán las responsabilidades penales correspondientes.

