El subsecretario de Seguridad Vial del Chaco, Rafael Acuña Agnelli, brindó precisiones sobre la reciente baja de 61 radares en rutas nacionales que atraviesan la provincia, una medida que generó inquietud en algunos sectores de la ciudadanía.
Según explicó el funcionario, la decisión fue tomada luego de una evaluación técnica y legal, y fue presentada formalmente ante la Agencia Nacional de Seguridad Vial. “Esos radares habían sido colocados de manera arbitraria por el gobierno anterior y respondían solamente a fines recaudatorios”, aseguró.
Acuña Agnelli aclaró que actualmente permanecen activos 47 radares, distribuidos en 19 puntos estratégicos de la provincia, seleccionados por su alta siniestralidad. “Son equipos que cumplen con todas las exigencias: homologación del INTI, habilitación de Vialidad Nacional y cartelería reglamentaria. Estos radares cumplen realmente con su objetivo: reducir la velocidad y salvar vidas”, remarcó.

El caso de Colonia Benítez
Uno de los ejemplos mencionados fue el de Colonia Benítez, donde algunos vecinos manifestaron preocupación por la posible eliminación total de los dispositivos. El subsecretario aclaró que en esa zona permanecen dos radares activos, uno por cada sentido de circulación.
“Había más equipos instalados que no cumplían con las condiciones técnicas ni legales. Esos fueron los que se dieron de baja. Los que sí están bien ubicados y señalizados continúan funcionando”, explicó.
Trabajo coordinado con los municipios
Acuña Agnelli destacó que el esquema de control vial se desarrolla en articulación con los gobiernos locales. “Si bien es una política del gobierno provincial, siempre se trabaja con los municipios, especialmente en localidades donde la urbanización creció a ambos lados de la ruta y el tránsito es constante”, indicó.
Resultados positivos en seguridad vial
En cuanto al impacto de las políticas implementadas, el funcionario resaltó que la provincia logró reducir un 23% la siniestralidad desde el inicio de la gestión, y un 5% en el último año.
“Los radares son parte de una batería de acciones que incluyen controles policiales, campañas de concientización y tecnología. La velocidad es una de las principales causas de accidentes, y estos dispositivos ayudan a modificar conductas”, concluyó.

