El nuevo ministro de Gobierno, Justicia, Trabajo y Derechos Humanos del Chaco, Carim Peche, asumió su cargo en una etapa que definió como “compleja” tanto para la provincia como para el país, y planteó que el principal desafío será transformar el orden administrativo en mejoras concretas para la vida de los chaqueños.Reproductor de audio
00:00
00:00
Utiliza las teclas de flecha arriba/abajo para aumentar o disminuir el volumen.
En diálogo con Radio Provincia, el funcionario hizo eje en su trayectoria, el contexto económico y el rol que deberá cumplir en esta nueva etapa del gobierno encabezado por Leandro Zdero.
Una nueva etapa tras el ordenamiento
Peche sostuvo que el Gobierno provincial atravesó una primera fase centrada en “ordenar el Estado con austeridad, transparencia y honestidad”, y que ahora comienza una etapa distinta.
“El objetivo es que ese orden se transforme en logros definitivos y en una mejora real para el ciudadano chaqueño”, afirmó.
En ese sentido, explicó que su llegada al ministerio responde a la necesidad de reforzar la gestión en un área clave, con fuerte impronta política y territorial.
Contexto económico y herencia financiera
El ministro hizo hincapié en la situación económica heredada y en el impacto de la caída de recursos nacionales. Señaló que la provincia enfrenta compromisos significativos, como el pago de una deuda que ronda los 80 millones de dólares anuales.
Según indicó, esta situación se agravó por la disminución de la coparticipación federal, vinculada a la baja en la recaudación nacional.
“Cuando hay menos consumo, hay menos recaudación, y eso impacta directamente en las provincias”, explicó.
También cuestionó la gestión anterior, encabezada por Jorge Capitanich, y remarcó la necesidad de “explicar de dónde viene la situación actual”.
Diálogo político y rol de la oposición
Uno de los puntos centrales de su discurso fue la necesidad de diálogo político, aunque con condiciones claras.
“Para dialogar se necesitan dos partes. Y ese diálogo debe ser con objetividad, sin hipocresía”, sostuvo.
Peche recordó su experiencia tanto en el oficialismo como en la oposición, lo que —según dijo— le permite comprender mejor la dinámica política provincial.
Un ministerio sensible
El funcionario reconoció que el Ministerio de Gobierno es un área “sensible”, que requiere equilibrio entre firmeza y escucha.
“Hay que tomar decisiones, pero también tener sensibilidad y escuchar a la gente. En momentos de crisis, la gente necesita ser escuchada”, expresó.
En esa línea, adelantó que convocará a su equipo para evaluar el estado de cada área y definir los ejes de trabajo hacia adelante, respetando lo realizado por la gestión anterior.
Gestión territorial y cercanía
Peche destacó la importancia de la presencia en el territorio como uno de los pilares de su gestión.
“Hay que estar en territorio y escuchar a la gente”, remarcó, en línea con lo planteado por el gobernador.
Además, dejó en claro que mantendrá su estilo directo y sin formalismos, priorizando la cercanía con la ciudadanía.
Vocación política y dimensión personal
En un tramo más personal, el ministro reivindicó su vocación política y diferenció entre “vivir de la política” y “vivir para la política”.
“Yo vivo para hacer política. Es mi vocación, mi debilidad”, afirmó.
También destacó el acompañamiento de su familia y el valor de los afectos, en una jornada de asunción que definió como “emocionante”.
Expectativas y desafíos
Finalmente, Peche reconoció que el contexto es difícil, pero se mostró optimista.
“No es fácil, la situación económica no está bien. Pero hay voluntad, ganas y esperanza”, concluyó.

